
ALBERT SZENT GYÖRGYI
Albert Szent-Györgyi (1893–1986) fue un médico y fisio logo húngaro, conocido por descubrir la vitamina C y su papel en el metabolismo celular. En 1937 recibió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina por sus investigaciones sobre los procesos biológicos de oxidación y por aislar el ácido ascórbico (vitamina C) a partir de pimientos (paprika) y otras fuentes vegetales.
Además de su trabajo sobre vitaminas, realizo importantes contribuciones al estudio de la respiración celular, el ciclo del ácido cítrico y más adelante, en el campo de la contracción muscular. También fue un pensador crítico sobre el papel de la ciencia en la sociedad y un defensor de la paz durante la Segunda Guerra Mundial.
Szent-Gyo rgyi dejo un legado científico y humanista, siendo recordado como uno de los grandes innovadores en la bioquímica del siglo XX.
Consultorio
CENTRO GERONTOLÓGICO ALBERT SZENT GYÖRGYI, AC
Susana Alcázar-Leyva funda el Centro Gerontológico Albert Szent-Györgyi, AC, en el año de 1986, en la ciudad de México, año en que lamentablemente el Doctor Szent-Györgyi fallece.
Este Centro Gerontológico, ha tenido como objetivos principales la atención clínica a pacientes y la enseñanza de los médicos que se han interesado por la aplicación de coenzimas, enzimas, ácidos nucleicos y la terapia celular a sus pacientes, con el fin de poder resolver en ellos patologías como la Diabetes mellitus y otras enfermedades crónico degenerativas y neurológicas, que no se han podido solucionar con otras terapias.
El Centro Gerontológico, trabaja en colaboración con la Escuela de Gerontología Heberto Alcázar Montenegro, SC y el Instituto de Investigaciones Científicas Hans Selye, AC, con los que ha realizado convenios.
El Centro Gerontológico, lleva el nombre de Albert Szent-Györgyi por los aportes, de este notable científico húngaro, sobre el estudio de la respiración celular, el metabolismo energético, entre otras investigaciones, y en particular sobre el mecanismo de acción de la cocarboxilasa relacionados con el cáncer y por coincidir con algunas propuestas filosóficas y científicas del Profesor Heberto Alcázar-Montenegro en el metabolismo celular desde los años de 1950, así como el humanismo que los caracterizó durante su vida.